Declaración del Secretario Pompeo en el Día de los Derechos Humanos

10 de diciembre de 2018. Hace setenta años, la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Al salir de una guerra mundial que conmocionó a la humanidad con su crueldad, las naciones soberanas del mundo se unieron para especificar los derechos que son inherentes a todas las personas y se comprometieron a su promoción y protección en lo sucesivo.

Los principios fundamentales de la Declaración siguen siendo tan relevantes hoy como lo fueron hace setenta años. Aún así, gobiernos no permiten las libertades de religión o creencia y expresión. Siguen siendo precarios los derechos de los ciudadanos a participar en elecciones libres, justas y legítimas. Autoridades continúan sometiendo a los presos a torturas y trato inhumano. El reconocimiento global de los derechos inalienables que pertenecen a todos los individuos debe ser continuamente alentado y reafirmado.

La política exterior de Estados Unidos se basa en el entendimiento de que los gobiernos que respetan los derechos individuales y las libertades fundamentales siguen siendo los mejores vehículos para la prosperidad, la estabilidad y la paz. En este Día Internacional de los Derechos Humanos, Estados Unidos enfatiza su compromiso de promover la libertad humana en el país y en todo el mundo.