Arqueólogos de Estados Unidos y Panamá preservan el legado del pionero en submarinos Julius Kroehl

Ciudad de Panamá, 28 de febrero, 2019. Después de dos años de esfuerzos para ubicar en Panamá los restos del inventor de submarinos Julius Kroehl, la Embajada de Estados Unidos, con colaboración del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y la Alcaldía de Panamá, confirma que los restos óseos exhumados en la tumba del Cementerio de Amador el 11 de octubre de 2018 no corresponden al ingeniero estadounidense. Kroehl murió en 1867 en Panamá, donde se encontraba probando su invento el Sub Marine Explorer, el primer submarino que se sumergió a profundidad y emergió exitosamente.

Según documentos de la época, Kroehl fue enterrado en el cementerio de extranjeros en 1867. El traslado del cementerio de extranjeros de San Felipe a El Chorrillo en el siglo XIX y la inexistencia del libro de sepulturas del año en que murió Kroehl, dificultó la localización de su tumba. No obstante, se encontró una cruz con sus iniciales en el área del cementerio donde se ubican otros sepulcros del siglo XVIII y XIX.

El 11 de octubre de 2018, se realizó una primera búsqueda, liderada por el arqueólogo marítimo estadounidense James Delgado, para localizar los restos de Kroehl en esta tumba. Con ayuda de la Comisión de Monumentos de Batalla de Estados Unidos, se localizó un ataúd a siete pies de profundidad, bajo el nivel de aguas subterráneas, que contenía un 90% de los restos óseos de una persona que se pensó podría ser Kroehl. Los restos se trasladaron a un laboratorio de STRI para su posterior análisis.

La bioarqueóloga estadounidense Nicole Smith-Guzmán, de STRI, y el arqueólogo panameño Tomás Mendizábal determinaron que los restos encontrados corresponden a una persona entre 11 y 14 años de edad, por lo que se descarta la posibilidad que hayan pertenecido a Kroehl.

“Definitivamente, no es un hombre alemán-estadounidense de 45 años, sino alguien mucho menor”, concluyó Smith-Guzmán.

Tras el análisis, el 19 de diciembre de 2018, la Embajada de Estados Unidos y STRI devolvieron al departamento de Empresas Municipales de la Alcaldía de Panamá los restos del menor encontrado en la que se creía la tumba de Kroehl.  El menor no aparece en los registros de esta tumba, por lo cual se desconoce su identidad.

Se realizó una segunda búsqueda en la misma fosa pues, según prácticas de la época, aún existía la remota posibilidad de que los restos de Kroehl estuvieran sepultados bajo el primer ataúd encontrado, a nueve pies de profundidad. No obstante, se confirmó que no existen más restos óseos bajo la cruz con las iniciales de Kroehl.

“Siempre hubo bajas posibilidades de encontrarlo, pues entre el año en que se enterró y hoy las cosas han cambiado mucho, así que era como buscar una aguja en un pajar. Lo intentamos e intentamos honrarlo y, eventualmente, lo haremos,” comentó el superintendente de la Comisión de Monumentos de Batalla de Estados Unidos, Armando Ruano, quien colaboró en la búsqueda.

El arqueólogo marítimo Delgado comentó que “descubrir que Kroehl no está en su tumba y que otros restos ocuparon después ese espacio fue decepcionante de alguna manera. Sin embargo, su papel en la historia es ahora bien conocido gracias a la investigación arqueológica e histórica, y ya no está en el olvido y sus contribuciones, servicio y sacrificio han sido honrados”.

Durante el presente año, se realizará una ceremonia en honor a Kroehl y se le dedicará un espacio en el Cementerio Americano de Corozal, en el cual se colocarán restos del suelo de la tumba del cementerio de Amador donde fue sepultado originalmente. El submarino que inventó aún puede apreciarse en la Isla de San Telmo en el Archipiélago de Las Perlas.